Los datos de millones de ciudadanos pasan por su institución. La responsabilidad legal pasa por usted.
La LOPDP no sanciona conceptos abstractos: sanciona personas. Si su institución pierde el control de la información, la multa llega con nombre y apellido, se paga del bolsillo del funcionario responsable, y viene acompañada de sumario administrativo y responsabilidades ante la Contraloría.
Mientras tanto, cada día, miles de servidores y proveedores externos consultan, copian y envían datos de ciudadanos. Por correo institucional. Por USB. Por carpetas compartidas. Sin que nadie lo registre a tiempo.
Si la Superintendencia de Protección de Datos le pidiera hoy demostrar quién accedió, copió o envió datos personales desde su institución en los últimos 30 días, ¿podría responder?
La Superintendencia ya sanciona.
Y la sanción es personal.
Desde enero de 2026, la Superintendencia de Protección de Datos Personales emitió sus primeras resoluciones sancionatorias. Ya no hablamos de una ley en papel: hablamos de expedientes, dictámenes y multas notificadas.
La multa recae sobre el funcionario, no sobre el presupuesto institucional
El Estado no la paga por usted. La sanción llega con nombre y apellido y se cobra del bolsillo del responsable.
A la multa se suma el sumario administrativo
Y las responsabilidades que determine la Contraloría General del Estado por la administración de la información pública a su cargo.
Infracciones graves: multa de 10 a 20 salarios básicos unificados
Con el SBU 2026 de USD 482, eso significa entre USD 4.820 y USD 9.640 por evento sancionado.
Ya existe metodología oficial de cálculo
La SPDP aplica un modelo específico para el sector público (Resolución SPDP-SPD-2025-0022-R). El cálculo dejó de ser discrecional.
La pregunta ya no es si su institución será evaluada. Es si usted tendrá evidencia cuando eso ocurra.
La información sale por más canales
de los que hoy se controlan.
Cédulas, historiales, registros tributarios, datos biométricos, expedientes médicos. En una entidad pública, la información sensible circula todos los días entre miles de manos: funcionarios de planta, contratados ocasionales, proveedores tecnológicos, consultores externos. Un solo archivo fuera de lugar puede convertirse en sanción, en escándalo mediático y en un proceso con su nombre.
Correo institucional y webmail
Adjuntos enviados a dominios externos sin registro.
Dispositivos USB
Copias masivas de bases de datos en segundos.
Nube y cargas web
Archivos subidos a repositorios personales no autorizados.
Impresión
Documentos con datos de ciudadanos que salen en papel, sin trazabilidad.
Portapapeles
Copiar y pegar hacia chats y aplicaciones externas.
Capturas de pantalla
Pantallazos y fotografías de sistemas institucionales.
Hoy, en la mayoría de instituciones, ninguno de estos canales deja evidencia. Esa ausencia de evidencia es exactamente lo que la Superintendencia interpreta como falta de medidas de seguridad.
GTB DLP: una plataforma que sabe dónde están los datos, quién los toca y por dónde intentan salir.
Avanti implementa y opera GTB DLP, la plataforma de seguridad de datos de GTB Technologies, que protege la información en sus tres estados.
Localiza y remedia
Escanea servidores, computadores, correo y nube para localizar información sensible olvidada o expuesta, y remediarla: mover, cifrar o eliminar de forma segura.
Bloquea antes de la salida
Inspecciona el tráfico de red y el correo saliente. Bloquea, pone en cuarentena o cifra en tiempo real, antes de que el dato salga de la institución.
Controla cada acción
Controla lo que cada usuario puede hacer con la información: copiar, imprimir, enviar a USB, capturar pantalla o subir a la nube, según políticas por área y rol.
Más de 600 políticas predefinidas listas para activar: cédulas, datos personales, información financiera y categorías regulatorias.
Tres motores de detección trabajando en conjunto: patrones, diccionarios y huellas digitales, con OCR integrado para imágenes y PDF.
Cero datos reales almacenados: las huellas son hashes seguros; el contenido sensible nunca se replica ni sale de su entorno.
Detección por coincidencia exacta diseñada para operar prácticamente sin falsos positivos, según especificación del fabricante.
Despliegue flexible según la realidad de cada institución: en sus instalaciones, en nube o híbrido, con cobertura para equipos Windows, macOS y Linux, dentro y fuera de la red institucional.
Cuando la Superintendencia pregunte,
usted tendrá respuestas documentadas.
GTB DLP no solo previene la fuga: documenta cada evento, cada política aplicada y cada remediación. Reportes por usuario, área y canal que responden a lo que el auditor y el organismo de control preguntan.
Mapa de dónde reside la información sensible de la institución.
Eventos de fuga detectados y bloqueados, por canal.
Trazabilidad completa para investigaciones internas y sumarios.
Estado de cumplimiento por marco normativo.
Ninguna tecnología garantiza el cumplimiento de la LOPDP. Lo que GTB DLP produce es la evidencia técnica que un régimen de cumplimiento necesita para ser sostenible ante la Superintendencia de Protección de Datos Personales. Esa diferencia, ante un expediente sancionatorio, lo es todo.
De la primera conversación a la operación,
por fases y con evidencia en la mano.
Diagnóstico
Escaneo inicial de descubrimiento: dónde está la información sensible de su institución y qué tan expuesta se encuentra hoy.
Piloto acotado
Despliegue en un grupo definido con las políticas de mayor impacto: correo, USB y descubrimiento.
Despliegue por fases
Extensión gradual a toda la institución, canal por canal, sin interrumpir la operación.
Operación y ajuste
Afinamiento de políticas, reportería para las máximas autoridades y acompañamiento continuo del equipo Avanti.
Cada fase entrega evidencia concreta: usted decide avanzar con resultados en la mano, no con promesas.
El acompañamiento
no termina con la venta.
Avanti representa fabricantes especializados y entrega servicios profesionales, servicios gestionados y consultoría en Ecuador, Colombia y México. Llevamos 15 años trabajando con organizaciones que administran información crítica en sectores regulados, incluido el sector público, donde la exigencia de trazabilidad y control no admite improvisación.
Nuestras cuatro líneas de especialización, antifraude, ciberseguridad, experiencia del cliente y gobernanza, nos permiten ver el dato en su contexto institucional completo: la identidad valida un trámite, el SOC lo protege y la gobernanza certifica el régimen.
Un equipo local diseña las políticas con usted, capacita a su gente y opera la plataforma después de la implementación. La venta es el punto de partida, no la meta: ese compromiso se traduce en acompañamiento permanente durante toda la operación.
¡Es tiempo de actuar!
Coordinemos un diagnóstico de exposición de datos. En pocas semanas sabrá dónde está la información sensible de su institución, qué canales requieren control inmediato y, sobre todo, tendrá la primera pieza de evidencia ante cualquier requerimiento de la Superintendencia.
Vuelva a la pregunta inicial: ¿podría demostrar hoy quién tocó los datos de los ciudadanos que su institución custodia? Si la respuesta es "no lo sé", ya sabe por dónde empezar.